El masaje ayurvédico es uno de los medios más eficaces para desacelerar el proceso de envejecimiento de la piel y lograr la suavidad y el brillo naturales, porque purifica, nutre y tonifica a un nivel celular profundo.

El masaje ayurvédico también es una herramienta muy poderosa para manejar el estrés porque reabre los canales bloqueados de la energía y equilibra la psicofisiología, funcionando a distintos niveles. Logramos, entre otras cosas, mejorar la función inmunológica y revitalizar el cuerpo.

El masaje relaja, tonifica los músculos y estimula las glándulas de la dermis para que produzcan hormonas, entre ellas la serotonina, la cual calma la mente y las emociones.

El masaje es vital para la salud porque trabaja los músculos y drena los ganglios linfáticos.

Varios de los beneficios del masaje ayurvédico se derivan directamente de la utilización de aceites de hierbas que nutren la piel y relajan la mente.

El aceite mejora la circulación de la sangre, calienta el cuerpo y le imprime a la piel suavidad natural y brillo. Al mismo tiempo, su aroma contribuye a equilibrar las emociones, relajar la mente y aumentar los efectos benéficos del contacto sanador.

Los científicos contemporáneos han descubierto que otro aspecto positivo del masaje ayurvédico es reducir la actividad de los radicales libres de oxigeno, factores determinantes del envejecimiento celular, el cáncer y la enfermedad cardíaca.

Pero las terapias ayurvédicas a base de masajes son mucho más que un simple medio para relajar los músculos en tensión y calmar la mente. Son, ante todo, tratamientos poderosos para equilibrar y estimular los canales de energía del cuerpo.